Espacio de confianza: 8 pasos para crearlo

Espacio de confianza: 8 pasos para crearlo


Por Hazael Juárez

Mayo 2023


Imagen obtenida de: https://bit.ly/42S75GL


Como seres humanos, pertenecemos a diversos sistemas y, en algunos de ellos, nos sentimos reprimidos y desconfiados de opinar, participar o expresar alguna emoción. Por esta razón, te comparto aquí algunos pasos para generar un espacio de confianza al interior de cualquier organización y que, con un poco de creatividad, se pueden adaptar a cualquier espacio en el que te desenvuelvas.

Aquí los 8 pasos:

1. Crea espacios para la creatividad y el fallo

La regla del 20 por ciento es un buen ejemplo. Algunas organizaciones iniciaron un programa en el que los integrantes podían crear sus propias ideas durante esa parte del día. Como resultado, se crean procesos muy dinámicos, mediante los cuales se construye y presenta una hipótesis en un solo día. La hipótesis puede ser para cualquier aspecto siempre que esté en línea con el objetivo y la estrategia de la organización. La mayoría de ellos no darán como resultado un mayor desarrollo del que se logró ese día, pero crean el espacio para que las y los participantes se motiven con su propio proyecto, y el aprendizaje es el beneficio adicional.

2. Promueve la autonomía de personas y equipos

Los cimientos de la confianza se establecen cuando las personas sienten que son parte de la organización y de las decisiones diarias importantes. 

Este cambio es desafiante; exige delegación, enfrentamiento de los propios miedos y manejo del ego. Sin embargo, existen diferentes niveles de autogestión y, si bien la transición a un entorno de confianza será difícil, es necesaria. Es importante avanzar gradualmente.

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3. Alentar la colaboración en vez de la competencia

Muy alineado al pensamiento sistémico, fomentar la colaboración y no la competencia, nos ayuda a comprender que no es necesario superar a los demás para avanzar, sino el avance junto a ellos o con el equipo. Solo puedes avanzar si continúas por el camino de la mejora y, mayormente fortalecido en grupo.

4. Ejercer un buen liderazgo

El propósito de un líder, es desarrollar el liderazgo de los demás (sabemos que siempre hay un líder en el grupo). Sin embargo, no siempre se basará únicamente en las fortalezas de las personas. Se tendrán en cuenta otros factores como compromiso, vínculos y roles, fomentando una cultura de confianza entre los integrantes o participantes de un proyecto, programa u organización.

5. Fomenta la cultura de las conversaciones y el feedback

Ya habremos hecho algunos preparativos para incorporar la retroalimentación. En entornos seguros y con líderes conscientes de sus nuevos roles, tendremos un espacio donde se puedan desarrollar relaciones cooperativas. En las sesiones de sociocracia, ya vimos un poco más de esto.

Es un don, que es lo primero que debemos comprender. Implica recibir retroalimentación sobre tu trabajo a través de los ojos de otra persona y recibir información sobre ti mismo(a) a través de la conversación. Por supuesto, solo funciona si lo abordas con honestidad y compasión.

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6. Contar con un/a facilitador/ora (como en Sociocracia)

No es casualidad que la necesidad de un facilitador esté creciendo; más bien, esto se debe a que su valor ha sido ampliamente demostrado. Un facilitador(a) ayuda a las personas a concentrarse en la tarea, deshacerse de los obstáculos y lograr sus objetivos. En caso de que nos apartemos de las mejores prácticas, deberíamos informar al resto.

Para ejercerlo, todo lo que necesita es la mentalidad abierta y algunas habilidades específicas.

7. Medir si se avanza en la creación de confianza

Establecer indicadores y tomar medidas son las únicas formas de determinar si se ha avanzado. El primer termómetro a utilizar es la opinión de las y los integrantes, que debe partir de la privacidad del anonimato, especialmente en entornos poco fiables. Se pueden establecer diferentes tipos de indicadores dependiendo de las acciones que se tomen, pero es crucial que no carezcan de sentido; buscar medidas que realmente nos digan si estamos en el camino correcto.


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8. Lo más importante: ponerlo en práctica

Hay una regla inquebrantable en la gestión del cambio: nada cambiará si nada cambia. Por lo tanto, es irrelevante en qué circunstancia te encuentras o dónde quieres trabajar o dónde estás participando. Realiza la primera acción, la más sencilla. Busca establecer diálogos relacionados con la confianza con las personas con las que colaboras y aprovecha las oportunidades a medida que surjan. Importante: la acción más crucial es comenzar.






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